“A mí me gustó y me hizo ver que yo también conozco personas como el rey, el hombre de negocios o el farolero y que, como el zorro, también tengo a grandes personas a mi alrededor que me enseñan a sentir con el corazón y lo bonita que es la vida, y que las personas no se miran por su físico, sino por su interior” (Alma)
“En esta obra se nos enseña que hay que vivir con el corazón de niño, aunque seas adulto; que hay que valorar la amistad, hacer el bien y que, aunque veas que a tu alrededor no sucede eso, tú debes guiarte por lo que tú crees y nunca perder la esperanza” (Andrea)
“Empezaré diciendo que una vez que terminé de leer el libro no sé si he entendido todo lo que el autor quiere decir; creo, por una parte, que si lo leyera dentro de 5 ó 6 años, mi imagen sería otra; pero, por otra parte, pienso que lo que el autor quiere expresar es que lo verdaderamente importante no es lo que vemos, sino lo que sentimos y que el corazón manda sobre todo lo demás; como dice una frase del libro “lo que veo es la corteza, lo más importante es invisible”. Creo que el ser humano está ciego, que no sabemos valorar lo que tenemos” (Lucía)
“Es un libro ameno y que te engancha, a la vez que te hace reflexionar sobre:
- si te haces amigo de alguien, él será especial para ti.
- para conseguir algo, hay que insistir.
- se debe profundizar en las relaciones entre las personas” (Rubén)

